Miopía, Hipermetropía y Astigmatismo

Frecuentemente platicando con personas que no se dedican al área de la oftalmología surge la pregunta ¿qué es eso de la miopía? “yo tengo miopía y astigmatismo”.

Bueno pues esperemos aclarar esas dudas con este escrito.

El ojo es un órgano de tremenda complejidad por las partes de lo componen (para más detalles sobre las partes del ojo los invito a la sección “El ojo y sus partes”), y por la geometría de las mismas. El ojo es un sistema óptico, como las cámaras fotográficas. Posee lentes que ayudan a que la luz se enfoque de manera adecuada en la parte del ojo que recibe la luz (la retina). Estos lentes son: la córnea (la parte transparente del ojo donde se colocan los lentes de contacto) y el cristalino (el lente intraocular natural). En algunos pacientes, el enfoque de la luz no es perfecto dando como resultado errores refractivos (errores en el enfoque de la luz) y por lo tanto imágenes desenfocadas.

Existen 3 tipos de errores refractivos, la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.

Lo que sucede en la miopía es que los rayos de luz se enfocan en un punto delante de la retina. En la hipermetropía se enfocan detrás de la retina. En el astigmatismo existen dos puntos de enfoque, es decir, un paciente puede tener miopía y astigmatismo o hipermetropía y astigmatismo.

¿Y esto es grave? No. Sin embargo, en los pacientes con miopía es importante tener una vigilancia periódica ya que poseen un riesgo más elevado para tener desprendimientos de retina.

¿Cómo se tratan estas condiciones?  

Existen varias opciones, la primera y más sencilla es el uso de lentes. Estos no harán que disminuya la graduación, pero ayudarán a que la visión sea buena mientras se utilizan. Los lentes de contacto funcionan de igual manera. Existen también varias opciones de cirugía para corregir estas condiciones y cada caso debe ser manejado de forma personalizada.

Miopía