Retinopatía Diabética

   La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de azúcar en la sangre son mayores a lo normal. Esta enfermedad daña prácticamente todo el cuerpo y los ojos no son la excepción.La diabetes puede dañar diferentes partes del ojo, desde la córnea hasta la retina. El principal daño, el que ocasiona ceguera en muchos pacientes es el de la retina (para más detalles sobre las partes del ojo los invito a la sección “El ojo y sus partes”).

   La retinopatía diabética es una enfermedad de la retina ocasionada por la diabetes, como su nombre lo dice.  Lo que sucede en el ojo con esta enfermedad, es secundario a isquemia. ¿Pero qué es un tejido con isquemia? Es un tejido VIVO pero sufriendo por falta de aporte sanguíneo adecuado; es decir, un tejido que está sufriendo. Este tejido al “sufrir” desencadena mecanismos compensatorios que más que ayudar, complican el cuadro. Los vasos de la retina empiezan a fugar líquido (igual que una tubería vieja) ocasionando con eso “encharcamientos” que en la retina lo llamamos “edema macular”. También se generan neovasos (vasos nuevos); esto podría parecer como una solución ya que es tubería nueva! Sin embargo estos neovasos no ayudan a nutrir la retina y sí ocasionan sangrados (hemovítreo) y desprendimientos de retina. Estos neovasos se pueden formar también en las estructuras encargadas del drenaje del líquido del ojo, taparlo y como consecuencia elevar la presión intraocular (glaucoma neovascular).

   Idealmente el paciente diabético debe acudir a valoración oftalmólogica al momento del diagnóstico, es decir, cuando se dan cuenta de que son diabéticos.  Un diagnóstico en etapas tempranas es el principal factor para tener un buen pronóstico en el manejo de esta enfermedad. Existen diversos tratamientos para las distintas complicaciones originadas por esta retinopatía y por lo tanto es necesario un tratamiento individualizado.